martes, 21 de abril de 2015

Blair y la mezquindad mediática

Me resulta interesante, por lo aparentemente extraña, la actitud de un grueso sector de medios de comunicación y periodistas colombianos respecto de ciertos hechos importantes y de alto contenido noticioso que, publicados por sus colegas dentro del país, solo resultan confiables y de impacto si luego son retomados o copiados o seguidos por medios extranjeros, especialmente si éstos son de Estados Unidos o Europa. 

Y si ello se adoba con ciertas prevenciones de tinte ideológico que suelen cargar muchos periodistas, es mayor la invisibilidad del asunto e incluso llegan a ponerlo bajo sospecha.

Así acaba de ocurrir con los cuestionables y oscuros negocios del reconocido político escocés Anthony Charles Lynton Blair (conocido como Tony Blair), quien fuere primer ministro del Reino Unido entre 1997 y 2007. A finales del mes de marzo, el abogado y periodista Sergio Held, que trabaja para el programa La Hora de la Verdad (se emite por Radio Red de RCN Radio), dirigido por el ex ministro Fernando Londoño, publicó un completo y sesudo trabajo de investigación que reveló, documento tras documento y confrontando a las fuentes oficiales, los reales intereses de Blair tras su fachada de “viejo amigo de Colombia” y asesor “ad honorem” para el proceso de paz. Held dejó en evidencia cómo el Gobierno de Colombia firmó y ejecutó un bien redactado contrato con la empresa TBA (Tony Blair Associates) bajo estrictos términos de confidencialidad, con el cual el ex primer ministro triangula sus jugosos intereses con Emiratos Árabes Unidos, bajo la mampara de que no costaba “un solo centavo”.
Santos con Blair en Londres tras ganar la Presidencia de Colombia (2010)

Held no solo lo emitió por radio sino que lo divulgó abiertamente por redes sociales (Twitter y demás) y puso a disposición de cualquier interesado tanto su edición como las copias de los documentos de soporte, solamente bajo la condición de dar el justo crédito. Pocos, casi nadie en Colombia, se ocupó de lo revelado por Held, exceptuando algunos cortos reportes de la misma RCN en otra de sus emisoras (*). El asunto parecía entonces sepultado  - para felicidad del Gobierno Santos - por el desinterés de los grandes medios nacionales, en un país donde aún la fuerza de las redes sociales es sobrepasada ampliamente por la agenda que se dicta desde las direcciones y consejos de redacción de cuatro corporaciones: Caracol, RCN, Semana y El Tiempo.

La tarea enjundiosa de Held tenía, además del notable affaire de alcance internacional Blair/árabe, estos elementos para el consumo interno:

1.    Los servicios de Blair y su equipo se empezaron a ejecutar meses antes de, incluso, firmarse el primer contrato
2.    A pesar de que Planeación Nacional puso a disposición de Blair y su gente oficinas, personal y elementos logísticos durante varios meses, el Gobierno afirma que no se gastó “un centavo”. ¿Personal, oficinas y logística no tienen valor alguno para el Gobierno?
3.    Los servicios de Blair y su gente, entre ellos dos expertos en comunicación política estratégica, se prestaron justo en medio del debate electoral de 2014 cuando el presidente Santos se jugaba su reelección. Y participaron de reuniones donde se habló de eso, de estrategia electoral, incluyendo a servidores públicos a quienes la Ley prohíbe intervenir en política, y pese a que el contrato se refiere exclusivamente al manejo que las regiones dan a las regalías.
4.    El contrato fue denominado “Estrictamente privado y confidencial” aunque su objeto nada tiene que ver con defensa o seguridad nacional o asuntos que comprometan intereses vitales del país.
5.    La directora de Planeación Nacional, Tatyana Orozco, ejecutó un acto que vale la pena que se investigue a fondo: destruyó toda la información del contrato que tuviera relación con la empresa de Blair, y así lo hizo constar en un  documento que divulgó Held.
6.    Aunque Held consiguió acceso a la mayor parte de los documentos que sustentaron su trabajo mediante peticiones legales, se quedaron por fuera los destruidos por Orozco y otro que no se perdió pero del que el Gobierno se niega a entregar copia, uno denominado “Anexo No. 3”.

Todo iba bien. Para el Gobierno. El silencio de los demás medios de comunicación y el largo puente festivo de Semana Santa hacían prever que Blair seguiría siendo el “viejo amigo de Colombia” (así lo llama el embajador de Colombia en Reino Unido, Néstor Osorio) y desinteresado servidor para la paz del país. La tarea de Held quedaría como inútil constancia de un largo carrusel de contratos a nombre de “la paz”, como van quedando los más de 100 mil millones de pesos gastados en contratos adjudicados a dedo, varios de ellos beneficiando a esos medios silenciosos.

Pero no en el Reino Unido. Allá don Tony Blair no es propiamente intocable como no lo es nadie (bueno, quizá SM doña Isabel sí) y más de un medio inglés vive ávido de encontrar algún traspié del escocés; así fue como The Telegraph, el periódico de mayor tirada y con 160 años de historia, le siguió el hilo al trabajo de Held y lo puso en primera plana el domingo 19 de abril. ¡Oh! Ahí sí, todos a una como en Fuenteovejuna, nuestros periodistas y medios colombianos abrieron los ojos y pusieron a rodar la historia, o las varias historias que el affaire tiene, y las cadenas radiales abrieron sus emisiones el lunes con lo que el diario inglés había publicado. Ah, pero eso sí, pocos, muy pocos, dieron crédito a Held: el autor de la investigación seguía oculto para sus colegas, lo importante para ellos es que el The Telegraph lo publicaba, Held no existía. O no existe. Caso aparte la BBC de Londres que, en su edición digital, otorga todo el mérito al periodista colombiano.

¿Porqué esa actitud mezquina, considerando que en muchos otros casos nuestros medios y comunicadores sí han hecho incluso causa común para darles relevancia a los trabajos de sus colegas? Es frecuente - y saludable - que la tarea de uno se convierta en la agenda del día del otro, como suele ocurrir, por ejemplo, con lo que pone en tapa la revista Semana los domingos y las cadenas radiales abren con ello los lunes. O acaba de ocurrir con un interesante trabajo de Claudia Morales (panelista de La Luciérnaga, de Caracol Radio) en el diario El Espectador respecto de la impresionante y dolorosa historia de los niños wayúu que mueren de hambre: ha sido tema de varios otros periódicos, emisoras y programas televisivos.

¿Hay en la actitud silenciosa y mezquina frente a la investigación de Held, un tufillo de animadversión ideológica por el hecho de pertenecer al equipo radial del ex ministro Fernando Londoño, agudo opositor del presidente Santos? Recuerdo dos episodios parecidos cuando yo hacía parte de ese equipo: en 2004 publiqué como primicia el hecho de que el entonces procurador Edgardo Maya había cerrado, dejado archivar o simplemente declarado sin culpa a más de 200 congresistas contra quienes, con todo bombo y platillo, había abierto investigaciones un año atrás por “tráfico de influencias” en la Contraloría. Logré el dato de cada caso tras sucesivos derechos de petición y evasivas del Procurador y sus funcionarios. Envié copia del trabajo a muchos de mis colegas (Twitter no existía); nadie publicó nada. 

Meses después, tras centenares de horas revisando montañas de papeles en la Registraduría y el organismo electoral, y comparando elecciones de años pasados con calculadora y lápiz como únicas herramientas, divulgué las increíbles cifras de votos obtenidos por varios congresistas nuevos en departamentos de la Costa Atlántica, algunos con hasta el 98% de la votación total en diversas poblaciones de esa zona, en las que justamente el dominio de los grupos criminales de paramilitares había sido más notable. Pese a que Londoño había sido ministro y era – y es – muy cercano al entonces presidente Uribe, y los datos descubiertos involucraban en su mayoría a aliados del Gobierno, no hubo ninguna restricción para publicar el trabajo en varias entregas del programa. Ningún medio se hizo eco, nadie publicó nada pese a que también les envié copia. Menos de un año después el país empezó a hablar de “parapolítica” tras una investigación de Claudia López y León Valencia que confirmaba y ampliaba lo que yo había publicado en La Hora de la Verdad.

Para fortuna de Held, y del buen periodismo, existen las redes sociales.

Bogotá D.C., 21 de abril de 2015

(*) Publicado este Blog, del programa La Luciérnaga, de Caracol Radio, me  aclaran que sí comentaron las publicaciones de Held y el mismo hecho de que le hayan negado el crédito en otros medios, especialmente escritos.

1.          Aquí, el trabajo de Sergio Held con los soportes: http://es.scribd.com/doc/260541217/Los-negocios-de-Tony-Blair-durante-el-Gobierno-Santos

        

1 comentario:

  1. Algunos trocitos vienen podridos;
    Pero piña, es piña.

    Saludos,
    DNC.

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